Hablamos de empresas desde el patio de casa

Suscríbete vía RSS

La pasión del emprendedor

|

Normalmente cuando comenzamos un negocio tomamos varias precauciones. Entre ellas, los análisis de costos, las previsiones de venta, los registros impositivos correspondientes, los resguardos legales, etc.
Normalmente somos previsores. Todavía están quienes se largan a abrir un negocio de moda entre dos verdulerías barriales, pero calculo que esas personas no estarán en la web y leyendo un artículo como este. Por lo tanto, hicimos todas las previsiones, comenzamos con la empresa. ¡Muy bien! Pero, realmente, ¿tuvimos todas las consideraciones?

 
Los emprendedores son movidos por la pasión


Hay una variable que cada vez es más considerada. La ciencia la desestimaba por no poder medirla, pero hoy sabemos por los ejemplos, que quienes no la tienen, no alcanzan el éxito. Nos referimos aquí al ímpetu, la voluntad, el fuego, la pasión por lo que hacemos. Es más probable tener éxito con pasión y sin saber qué vamos a hacer, que arrancar sabiendo todos los detalles pero sin corazón.
La conjunción de ambos elementos es la clave: pasión y razón. Pero atención. Pasión no es eso que sentimos los tres primeros meses. Eso es más parecido a una excitación, como cuando nos gusta una persona. Eso no alcanza. Pasión es involucrarnos completamente con la actividad, sentir que pasan las horas como si no pasaran, levantarse con la idea y acostarse con la acción concretada. La pasión por nuestro emprendimiento, a diferencia de la mayoría de los matrimonios, es sostenible en el tiempo.
Por tanto, si queremos triunfar, encontremos primero la pasión y preguntémosle a ella qué debemos emprender.

Esta nota fue elaborada para Mercadonic.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Últimos Posts

Comentarios Recientes